El juego pertenece a la editorial EDGE y está diseñado por Ricardo Crosa, Fabrizio Bonifacio, Massimiliano Enrico y Chiara Ferlito. El número de jugadores va desde cuatro a dieciséis según las instrucciones, pero en realidad podrían jugar incluso más. La duración es muy variable (luego entenderéis porqué), aunque la media está en una media hora. El precio ronda los 20 €, y trae, además de las instrucciones, 120 cartas a todo color.
Además, existe una expansión, ¡Sí, Señor Oscuro! 2, El Alba de los héroes, que por un módico precio (15 €) ampliará las posibilidades si bien las nuevas mecánicas no son especialmente interesantes. Pero bueno, de eso hablaré en otra entrada.
Goblins culpables
El juego es muy rolero. Trata casi exclusivamente de interpretar nuestro papel y de inventar una historia. Al principio de la partida, se designa quién será el Señor Oscuro, y los demás serán goblins a su servicio. Ahora, como preámbulo, el Señor Oscuro debe preguntar a sus siervos por qué han fallado en la misión que les encomendó ("Quiero saber ahora mismo porque no habéis conseguido robarle la espada John Cuatrodedos, mi mayor enemigo"). Entonces, comienza el juego.
Existen tres tipos de cartas. Las primeras son las cartas de Excusa, y constan simplemente de un dibujo, un título, y un pequeño texto. Las segundas son las de Acción, en las que pueden aparecen dos figuras distintas o iguales: un dedo acusador y una mano abierta. Las terceras y últimas son las más temidas: Las Tres Miradas.
Pues bien, el goblin (jugador) al que el Señor Oscuro ha preguntado, debe intentar excusarse usando las cartas de Excusa para apoyar sus argumentos. Puede usar cualquier elemento de éstas, ya sea el dibujo entero, una parte o los textos. Y entonces, usando una carta de acción que tenga el dedo acusador, echarle las culpas a un compañero. Ejempo:
"Pues verá, su magnificiencia Oscura, mi señor, nosotros ibamos siguiendo sus órdenes, y de repente nos encontramos una taberna y decidimos parar a tomar un respiro, no fuera a ser que llegáramos sin aliento y nos vencieran (echas la carta de La Taberna). Pero entonces, este inútil de mi derecha (sacas la carta de Acción con el dedo) se gastó todo el presupuesto que su magnificiencia Oscura nos dio para comprar equipo para la batalla en cerveza, por lo que tuvimos que ponernos a buscar (sueltas una carta en la que aparece un goblin bebiendo)"
A continuación, le toca hablar a el que ha sido acusado, y tu te has salvado... de momento. Si a tu Señor Oscuro no le gusta como lo has hecho, o no le convence tu excusa, te lanzará una Mirada. El que acumule tres... bueno, ya se encargará el Señor Oscuro de castigarlo debidamente.
Yo... Emm.. Ehh.. Err... ¡mierda!
La variedad de cartas de Excusa es muy grande. Se centran sobre todo en la temática fantástica, pero en realidad se puede encontrar de todo. Y gracias a que puedes usar cualquier parte de la carta, los límites prácticamente los pone el jugador.
Otro punto interesante es el otro uso de las cartas de Acción. Las que tengan una mano abierta dibujada, pueden usarse para interrumpir a algún compañero y cambiar algo que acabe de decir (apoyándote en una carta de Excusa de tu mano), pudiéndolo poner en serios aprietos.
Por último, hay que destacar una regla que hace de este juego una verdadera locura. Al ser un juego de interpretación, en el momento en el que la partida empieza, el Señor Oscuro toma el poder absoluto, y su palabra es imperativa. Por lo tanto, puede hacer, interrumpir, inventar y modificar todo lo que se le antoje. Y más vale no contradecirlo, pues en su poder están las cartas de Mirada....
Concilio de Señores Oscuros
Dada la libertad de juego que tiene ¡Sí, Señor Oscuro!, es normal que se hayan inventado muchísimas formas y variantes. Voy a resumir y nombrar algunas por si alguna vez os toca encarnar a este Señor del mal:
- Modo interpretativo: Se asigna un trasfondo o característica a cada jugador, y debe interpretarlo bien. Por ejemplo, uno puede tener acento argentino, y otro puede ser más bruto que un "arao".
- Modo rápido: Hay un tiempo limitado para excusarte, y si te pasas... el Señor Oscuro dirá.
- Modo cabroncete: El Señor Oscuro tiene un día especialmente gracioso. Interrumpirá continuamente, exigirá que lo llamen de formas especialmente complicadas ("A partir de ahora tenéis que referiros a mi como Su Gran Señoría Altísima y Esdrújula Magnificiencia Oscura Oscurísima del Mal Absoluto, y pobre del que no lo haga") , y pondrá pruebas imposibles solo para reírse de los demás ("Háblame usando solamente la vocal A").
- Modo multimisión: Cada poco tiempo o cada vez que se lance una Mirada, se va a otro tema y la misión cambia.
En resumen, cualquier cosa vale, y más si es el Señor Oscuro el que lo dice.
Otra curiosidad es que existen otros productos ambientados en este mundo: una novela llamada Rigor Mortis y un juego de mesa que recibe el nombre de Kragmortha. Además, apareció otra versión del juego ambientada en la mafia, ¡Sí, Padrino Oscuro!EN RESUMEN
LO MEJOR: Lo más simple del mundo y a la vez de lo más divertido que se despacha en juegos de cartas. Risas aseguradas para cualquiera que juegue. Querrás repetir.
LO PEOR: Pierde gracia si los jugadores son algo tímidos, o si no se meten bien en el papel de lacayos. Cuando las partidas son muy masivas (normalmente a partir de 7 u 8 goblins) el nivel de participación de algunos puede hacer que sea aburrido.
VEREDICTO: Una de las mejores opciones que existen en el mercado para echar un rato muy divertido con los colegas. Muy recomendable, puede animar cualquier reunión o fiesta. Pone a prueba tu imaginación y tu rapidez mental, dos habilidades cada vez más en desuso.
Puntuación [ 9 ]
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Referencias:
Web del juego: http://www.edgeent.com/v2/edge_minisite.asp?eidm=58
